Mittwoch, April 26, 2006

Ser Odinista

Ser Odinista


Los días que nos han tocado vivir (Año 2260 de la era Rúnica) se caracterizan porque hay una serie de problemas que con el paso del tiempo se vuelven radicalmente irresolubles; la contaminación de todo el planeta, la escasez de recursos (sobre todo de agua), la sobrepoblación y la pésima distribución demográfica, etc. Estos problemas tienen una correlación con el desarrollo de las sociedades inmersas en una ideología cristiana connivente del modo de producción capitalista; lo que además ha generado un súper desarrollo científico y tecnológico, pero que también ha propiciado un incipiente desarrollo axiológico y espiritual.

La mayor parte de la sociedad moderna basa su forma de vivir en cuestiones triviales, en consumo de productos chatarra; una total irreflexión filosófica, ideológica y espiritual; pero sobre todo una total falta de respeto a la naturaleza y al planeta (A nuestra madre Hertha). En suma hay una absoluta inexistencia de cultura que permita la supervivencia, el desarrollo, y ya no hablemos de la optimización de la humanidad.

Es por eso que en estos aciagos días las alternativas que tenemos para desarrollarnos como personas en las diferentes aristas que le son propias al ser humano no son muchas, ni tampoco propicias.

Personalmente, siempre he buscado aquella opción que contenga los valores adecuados, que nos permitan esforzarnos día con día por mejorar y pulir esas pequeñas áreas para nuestro desarrollo personal y colectivo.

Vivir inmersos en las circunstancias anteriormente descritas no es fácil, pero no por no querer asumir el reto de tratar de cambiar las cosas, sino porque a veces sentirse aislados no es sencillo, es por demás desesperanzador. De la misma forma que se extingue una colectividad, también puede supervivir una colectividad; es decir, la raza humana sólo tendrá éxito en su supervivencia si en una colectividad (por pequeña que sea) se ejercitan su intelecto, su espiritualidad y una axiología que promueva el fortalecimiento de esa sociedad.

Conformar un proyecto de vida, para posteriormente conformar una pareja, una familia, un clan; implica una responsabilidad y un compromiso que se deben de asumir con veracidad y de forma ética.

En el Odinismo el ejercicio de las nueve noble virtudes (Coraje, Verdad, Honor, Fidelidad, Disciplina, Hospitalidad, Laboriosidad, Confianza y perseverancia), debe ser real, cotidiano y con compromiso ético; estas virtudes promueven el desarrollo del ser humano para su crecimiento, pero no solamente se trata de eso, sino de heredar a nuestro hijos esos valores aunados a una rica tradición cultural y espiritual (Quiero ser muy reiterativo, de forma ética).

Ese es el quid de la cuestión odinista, ejercer una forma de vida distinta, alternativa y noble, para el aseguramiento de la vida del ser humano y aún más allá, su optimización.

Transitar la senda hacia el norte para mirar nuestros futuros días en el Valhalla.

Über mich

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Mi nombre es Víctor Pineda, soy psicoterapeuta, escritor, músico y actor.